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Luego de 16 semanas sin vida, existiendo solo para lo que la familia "de la Torre/Chamy" me exigia, ayer, por fin, fue mi último examen de este hipertrofiado internado.
Queria hacer una entrada referente a todo lo mal que lo pase, a todo lo que sufri, a todos los cumpleaños que no pude ir, pero me paso algo que cambió bastante el nfoque de esta entrada.
Mi última pasada fue en la sala de ARO (Alto Riesgo Obstetrico) en donde estan aquellas embarazadas que han presentado patologías durante su embarazo y necesitan estar hospitalizadas para resolver sus problemas. En esta sala, la verad es que la pase bastante bien, ya que podía compartir con mis pacientes, conversar con ellas, y es tanto el tiempo que uno pasa allí que se van generando vínculos con el dia a dia, ya que uno va viendo la evolución de la persona. Yo observo desde que llegan, cuando no quieren quedarse, cuando estan preocupadas y no saben que les van a hacer, luego comienzan a establecer contactos con sus vecinas de cama, se apoyan mutuamente ante las malas noticias, y se felicitan cuando alguna llegó hasta un termino del embarazo feliz con su guagua en brazos. Y ellas por su parte, observan como cada dia me interrogan, cuando respondo correctamente o cuando me tienen dando jugo un buen rato, ellas observan mucho mas de lo que uno cree. Saben que somos internos, que no somos medicos, saben que estamos aprendiendo, que preguntamos cosas de mas, y que no siempre tenemos las respuestas, pero saben que estamos ahi para poder ayudarles con lo poco que sabemos y que si nos dan su nombre es muy probable que lo recordemos.
La verdad es que me llevo bien con las pacientes, me gusta conversar, saber de ellas, de sus problemas, de lo extra a su patologia medica, me gusta que me presenten a sus familiares diciendo "el es mi doctor", mientras yo me rio. Me gusta cuando, a veces, llegan con un chocolate o un regalito inesperado.
Yo estaba bastante deprimido y desilucionado, ya que el profesor de ARO, nos evaluó a mi a mi compañera bastante mal, no se si se debió a que ese dia el estaba especialmente malhumorado, o a que realmente lo hicimos pésimo, cosa que no creo. El punto es que su evaluación para nada fue acorde a lo que yo esperaba y estaba casi a punto de ir a conversar con él para reclamar. Pero el útlimo dia de mi internado, me fui a la sala para despedirme de las pacientes y una de ellas, me dio un regalo que me cambió en 180 grados mi ánimo. Ya que no lo esperaba para nada. Y la verdad es que para mi es mucho mas importante este refuerzo positivo que las malas evaluaciones que me hayan puesto, ya que para mi, es mas importante saber que genere alguna clase de vinculo con una paciente, que haber sabido la causa del fracaso del tratamiento médico en la CIE ictérica con acido ursodesoxicolico.
Al final me voy con una buena sensación de este internado, creo que aprendí lo necesario para poder ejercer, a pesar de estar en el peor turno, logré sobrevivir bastante bien y aunque mi nota final no fue lo que esperaba, demostre que ante las adversidades puedo salir adelante a costa de sacrificar mi tiempo personal y otros intereses.
Ahora parto otra etapa de mi vida, me ire a zapallar a mi internado rural, dicen que es bueno, vamos a ver que tal nos va y haber si me ayudar a decidir que haré el proximo año.
saludos!
3 comentarios:
Me gustó tu texto...! hasta una lagrimilla quiso arrancarse de por ahí
Me faltó un poco más de la empatía que tú lograste... admiro eso!
un abrazo y te deseo muchas felicidades en tu rural
Lindo texto.....
son esas pequeñas grandes cosas, que te demuestran lo mucho que a uno le gusta lo que hace, porque sabemos extraer de cada experiencia algo positivo, aun de las mas malas.....
besitos
ya pues... actualicemos el perfil que sea (no puede seguir diciendo q tiene 23... :P ).
y un post nuevo no estaría mal....
:)
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